Meditación

Aprende a encontrar la calma con la meditación.

Meditar es situarse en el eterno presente, más que una técnica, es una actitud ante la vida.

Nuestra mente es el espejo en el cual se refleja el mundo en que vivimos. Cada individuo a través de sus años de crecimiento va acumulando una serie de experiencias internas que han de moldear su visión del mundo.

Aquel que ha tenido una vida de desengaños, dolor y abandono, verá ¡ un mundo en el cual no puede confiar, lleno de cinismo y crueldad. Mientras que otro que ha crecido sintiéndose amado, que ha experimentado la bondad en otros y en sí­ mismo, verá ¡ un mundo lleno de amor; tendrá ¡ la paciencia para comprender más allá¡ de la maldad y crueldad de los hombres, sabiendo que el comportamiento de estos es producto del dolor y del temor.

Nuestra mente es el vehículo mediante el cual tenemos que encontrar la felicidad. Aquel ser que ha logrado dominar a sus pensamientos y ha convertido a su mente en su siervo, será feliz, mientras continúas siendo víctima de los patrones del inconsciente, se vive en dolor.

Hay que comprender que nuestra mente funciona a un ritmo superior del que podemos ser conscientes; durante cada parpadeo de ojos nuestro subconsciente libera más de un millar de pensamientos. Estos no los escogemos, sino que salen del almacén de experiencias pasadas que poseemos dentro. De este millar de pensamientos, nuestro ego tomará uno que se convertirá en una emoción. Ésta emoción, marcada por la experiencia anterior, se transformará en deseo y este deseo en motivación y en  acción.

Diariamente nos encontramos con hábitos de comportamiento de los que no podemos liberarnos; repetidamente nos decimos: “mañana , no lo haré más», pero en ese , por muy  buena intención que tengamos, actuamos de la misma manera. Para liberarnos de ese hábito, no basta sólo con el deseo de hacerlo, sino que hay que liberarse de la raíz de ese comportamiento, el pensamiento.

La meditación , es el proceso a través del cual el individuo logra limpiar su mente de manera que es capaz de experimentar su alma. Nuestra alma, nuestro verdadero Ser, es infinito, no tiene barreras, ni está  sujeto al tiempo o al espacio.

La práctica de la meditación trabaja limpiando nuestro subconsciente, liberando nuestra mente de aquellos pensamientos que motivan nuestro comportamiento negativo. Una vez eliminado el pensamiento, la persona es entonces capaz de cambiar o eliminar la emoción y deseo que actuar en ella.